viernes, 14 de enero de 2011

Máximo Gómez Báez



Máximo Gómez Báez





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Máximo Gómez Báez (Baní, República Dominicana, 18 de noviembre de 1836 – La Habana,Cuba, 17 de junio de 1905) fue un general de la Guerra de los Diez Años y el General en Jefe de las tropas revolucionarias cubanas en la Guerra del 95.

Primeros años

Máximo Gómez Báez nació en Baní, provincia de Peravia en la República Dominicana. Su infancia y adolescencia las pasó en su tierra natal en República Dominicana. A los 16 años Gómez se unió al ejército dominicano en la lucha contra las invasiones haitianas de Faustine Soulouque logrando obtener el grado de alférez. Luchó con las tropas anexionistas en laGuerra de Restauración Dominicana

[editar]La Guerra de los Diez Años (1868-1878)

Originalmente, Gómez había ido a Cuba como oficial de caballería del Ejército español. Pero en Cuba, el espectáculo desolador de la esclavitud de los negros y los desmanes de los funcionarios españoles contra los criollos provocaron cambios profundos en su conciencia. Cuando se produjo el alzamiento del 10 de octubre de 1868 (Grito de Yara), ya Gómez estaba vinculado a una de las tantas logias masónicas de la Isla, y es probable que fuera en alguna de las vinculadas por la agrupación "Gran Oriente de Cuba".
Desde que conoció el alzamiento de los independentistas capitaneados por Carlos Manuel de Céspedes, que se anticipó a la fecha acordada, decidió, junto a sus amigos de logia y, “(…)por el amor a los negros (…)”, según consta en su diario, alzarse en armas en Jiguaní, unos días después del alzamiento de la Demajuagua.
Se unió a sus fuerzas con el grado de Sargento. También se unieron desde el inicio otros dos oficiales dominicanos: Modesto Díaz y Luis Marcano. Entrenó a las tropas mambises en el uso del machete como arma de combate, protagonizando la primera carga al machete de laGuerra de los Diez Años el 4 de noviembre de 1868 (la primera en la historia de Cuba la había dado el criollo de Guanabacoa José Antonio Gómez y Bullones, más conocido como Pepe Antonio, en la lucha sin cuartel que dieron las milicias populares de Guanabacoa a los ocupantes ingleses de La Habana en 1762. El uso del machete como arma de guerra, su particular esgrima y más tarde la carga de caballería con el machete, fueron los primeros legados tácticos de Gómez (serían muchos más con el andar del tiempo) a la lucha de los patriotas cubanos. La escasez de armas de fuego modernas y de municiones hizo muy popular esta táctica. Famosa es la anécdota de los primeros meses de guerra, en que un soldado mambí preguntó si eran tres las balas asignadas a cada hombre. En respuesta, Gómez retiró una bala de cada canana o bolsa, dejando sólo dos y explicando que era "... un tiro para ablandar al enemigo y dar la carga al machete, así que todavía tienen uno de sobra..."
Durante los primeros meses de la Guerra Grande, Gómez se desempeñó en el departamento de Oriente, en el que llegó con rapidez al grado de Mayor General del Ejército Libertador. Al morir el Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz en los potreros de Jimaguayú, Gómez fue llamado por el secretario de Guerra de la República de Cuba en Armas para ponerse al mando de las tropas de Camagüey. Allí tomó en sus manos la extraordinaria y temible caballería mambisa que legara Agramonte y reforzó la disciplina de la infantería. A partir de esa época tuvo bajo su mando al primero capitán, y que luego llegaría a Brigadier General, Henry Reeve, joven oficial norteamericano, conocido entre los patriotas cubanos como "El Inglesito".
Como militar de experiencia, pronto supo ganarse el reconocimiento de todos los que integraban el ejército mambí, y su reputación de gran jefe militar y excelente estratega llegó a oídos de los generales españoles.
Luego de sus resonantes éxitos en los campos del Camagüey, del que los mambises eran prácticamente dueños, con excepción de las ciudades de Puerto Príncipe (hoy ciudad de Camagüey), Florida y Nuevitas, Gómez fue enviado a organizar las anárquicas tropas de Las Villas, más al Oeste, con vistas a llevar a cabo la invasión del Occidente, donde estaba no solamente la capital del país, sino la base económica del régimen colonial en Cuba: los ingenios azucareros más productivos, el tabaco y los frutales. Su gestión en Las Villas fue infructuosa, por el intenso regionalismo dominante y por la coincidencia de este movimiento con las sediciones de Lagunas de Varonaprimero y de Santa Rita unos meses más tarde. La negativa de Vicente García González de marchar desde Las Tunas al occidente a reforzar las tropas de Las Villas intensificó la indisciplina de las tropas allí dispersas, lo que entristeció el ánimo de Gómez, quien retornó al Camagüey solamente cuando el inestable gobierno en armas se lo ordenó.
Su acción militar más destacada fue la llamada invasión a Occidente, que causó daños considerables al ejército español, desestabilizando, además, la economía colonial al aplicar la táctica de la "tea incendiaria", técnica consistente en incendiar los cañaverales de los hacendados que apoyaban al régimen colonial para así limitar los ingresos económicos del régimen.
En esa su primera campaña a occidente caxó su lugarteniente de caballería, Henry Reeve, en Yaguaramas, actual Cienfuegos, quien se pegó un tiro con su última bala antes de caer prisionero de los españoles que lo habían cercado.
A partir del fugaz gobierno del presidente de la República de Cuba en Armas, Juan Bautista Spotorno, Gómez aplicó con toda severidad el decreto que llevaba su apellido (decreto Spottorno), de aplicar la pena de muerte a todo militar cubano que presentase proposiciones de paz que no estuvieran basadas en la independencia de Cuba.
Cuando a finales de 1877 comenzó la astuta campaña pacificadora del General español Arsenio Martínez Campos, Gómez aceptó no la paz, pero sí una tregua que permitiera a los mambises una reorganización no sólo de las tropas algo desanimadas, sino de la estructura del gobierno y la pirámide de mandos, en particular de las relaciones entre el gobierno "civil" y los mandos militares. Al ser derogado por la Cámara de Representantes el decreto Spottorno, un grupo no despreciable de oficiales intermedios del Ejército Libertador comenzó a presentarse a las autoridades españolas, acogiéndose al Bando emitido por Martínez Campos de "amnistía y reconciliación". Muchos de ellos, algunos incluso sobornados por los españoles, quisieron depositar en Gómez la iniciativa de tales actos, tergiversando de esa forma su verdadera actitud.
No obstante, luego de la captura por los españoles del entonces Presidente Cubano Tomás Estrada Palma y la floja gestión del gobierno ante las indisciplinas de Vicente García y otros oficiales cubanos sediciosos o "pacificadores", Gómez aceptó finalmente parlamentar con el general y Capitán General de Cuba, Martínez Campos. Corría el inicio de 1878, y en los Mangos de Baraguá se producía la famosa protesta de Antonio Maceo, quien seguía la lucha prácticamente solo, rodeado de españoles, que eran unas doscientas veces más numerosos y mejor armados que los pocos mambises organizados. Gracias a la gestión de Gómez primero ante la Cámara cubana y luego ante Martínez Campos, se envió a Maceo al exterior bajo salvoconducto de inmunidad diplomática, más para contrarrestar su intransigencia y salvarle la vida que para recaudar hombres, armas o municiones, como rezaba la orden del gobierno cubano en armas.

[editar]La "Tregua Fecunda" (1878-1895)

No obstante sus gestiones relacionadas con el Pacto del Zanjón y los generosos ofrecimientos monetarios de Martínez Campos, quien le trató con respeto y caballerosidad (incluso intentó dar a sus ofrecimientos un carácter legal para acallar el orgullo de Gómez), el Generalísimo se retiró de Cuba a Jamaica en la más absoluta miseria, adonde se fueron con él su esposa Bernarda Toro (Manana) y sus hijos. En esa época perdió a uno de sus pequeños. Fue ayudado financieramente por algunos amigos y comenzó a trabajar la tierra (una pequeña vega de tabaco) con sus propias manos. Posteriormente, Gómez se trasladó a Costa Rica, donde restableció el contacto con Maceo y luego entraría en contacto con José Martí, cuya labor organizadora para la "Guerra Necesaria" terminó por conquistarlo. Gómez aceptó sin reservas la dirigencia política natural de Martí, cuya extraordinaria visión política y excepcional personalidad de líder posibilitaron el financiamiento y organización de las principales expediciones. Además, prácticamente todos los oficiales de la Guerra Grande, incluidos Martí y Maceo, aceptaban y deseaban a Gómez en la máxima dirección militar de la Revolución.
Pasando por Montecristi, República Dominicana, Gómez firmó junto con Martí el histórico Manifiesto de Montecristi, en el que los líderes dejaban expresa su ideología de independencia y de que la guerra no era contra los españoles, sino contra las autoridades coloniales de España en Cuba, para ingresar a Cuba en el concierto de las naciones libres e independientes. También se dejaba explícito el carácter popular y democrático de la lucha y de la República a ser fundada, una "República con todos y para el bien de todos", rechazando cualquier desviación o interpretación de la causa como guerra racial, pillaje o aventurerismo.

[editar]La "Guerra Necesaria" (1895-1898)

Finalmente, en abril de 1895 (el 24 de febrero se había producido el alzamiento) llegaron Gómez y Martí a Cuba, desembarcando en Playitas de Cajobabo, costa sur de Guantánamo. En otra expedición arribaron a Cuba los hermanos Maceo por Duaba, cerca de Baracoa. Pocas semanas después, tras ser constituida la jerarquía militar del Ejército Libertador, con Gómez como General en Jefe y Antonio Maceo como Lugarteniente General, caía Martí en Dos Ríos, con gran pesar de Gómez, quien lo seguía como a un maestro pero cuidaba como a un hijo. A finales de ese mismo año comenzaría la Invasión a Occidente, una ingente gesta militar libertadora librada por Gómez y Maceo desde Mangos de Baraguá hasta Mantua, donde llegó Maceo hacia octubre de 1896. La Invasión a Occidente fue llevada por una larga columna, cuyos mandos, de extrema flexibilidad y excelente coordinación, la fragmentaban para la guerra de guerrillas o para el combate campal, según las necesidades del momento. La columna marchaba mandada por Maceo como su Lugarteniente y por Quintín Bandera como General de División de la infantería mambisa.
Mientras Maceo avanzaba con Bandera más al oeste que Gómez, éste llevó a cabo en el Camagüey un movimiento constante alrededor de la capital provincial, llamada la "Campaña Circular", que sumó numerosos adeptos de la juventud camagüeyana, admiradores del gran guerrero. Igualmente llevó a cabo una campaña en Las Villas, que esta vez sí fue coronada por el éxito. Anteriormente había sido herido en el cuello durante el primer cruce de la Trocha Militar de Júcaro a Morón (actual provincia de Ciego de Ávila), un sistema de cercas, puestos militares y fortines que los españoles habían declarado inexpugnable. Después de eso casi siempre usaba un pañuelo en el cuello, con el que lo pintaría el periodista norteamericano Grover Flint en varios de sus históricos bocetos.
En lo que es la frontera actual de Las Villas con Matanzas, Gómez llevó a cabo el célebre "Lazo de la Invasión", en el que retrocedió unos kilómetros ante fuertes columnas españolas, ante cuya vista destruyó las líneas férreas hacia el Oriente, para luego hacer un avance envolvente hacia Occidente, volviendo a cortar todas las comunicaciones, esta vez por el Oeste. Dejaba así a un gran contingente de tropas que fueron hábilmente hostigadas y diezmadas por guerrillas que, si bien eran muy inferiores en número, estaban en pleno conocimiento del terreno y exterminaron a gran parte de los infelices "quintos" que eran traídos por decenas de miles a pelear en Cuba.
En La Habana, además de recibir su segunda y última herida de bala, incidente relativamente trivial para él, llevó a cabo una estrategia de movimientos extremadamente simple pero eficaz para eludir el combate abierto. Se movía en cuadriláteros de dos o tres kilómetros de lado, dejando atónitos a los expertos generales españoles, veteranos de guerras en Europa y África. Refugiándose por pocas horas en los cayos de monte habaneros, atacaba luego a las fuertes columnas hispánicas por la retaguardia, en cargas breves pero feroces. Con esos movimientos volvió a retirarse al Este, para reunirse con los patriotas en la histórica Asamblea de la Yaya, que se produciría a comienzos de 1897.
El Viejo, o Chino Viejo, como era conocido Gómez por sus íntimos, se llenó de pesar al conocer de la caída en combate de Antonio Maceo y junto a él de su bravo y querido hijo, Francisco "Panchito" Gómez Toro. Su pena la dejó plasmada en carta a María Cabrales, esposa de Antonio Maceo. Antes ya había caído José Maceo, el "León de Oriente". Inmediatamente designó como Lugarteniente al experto Mayor General Calixto García Íñiguez, quien sería el encargado de llevar las acciones de guerra en todo el departamento oriental. Gómez se mantuvo durante todo 1897 operando entre Las Villas y Las Tunas, mientras en Occidente actuaban los generales Lacret y Mayía Rodríguez. El verano de 1897 fue fatídico para las armas españolas no sólo por el exterminio a manos de las guerrillas mambisas que las hostigaban hasta de madrugada, sino por el paludismo, la disentería y otras enfermedades tropicales. Al ser preguntado por sus mejores generales, Gómez respondió: "¿Mis mejores generales? Junio, Julio y Agosto."
El Generalísimo se hizo célebre por la disciplina implacable que imprimió a sus tropas. Tanto sus soldados, como los prefectos mambises corruptos, conocieron penas de muerte por fusilamiento y/o la degradación. Para las indisciplinas menores, no relacionadas con cobardía, el cepo mambí o el paso a la impedimenta eran los castigos usuales. La cobardía, si no tenía consecuencias graves, era castigada con la obligación de avanzar en solitario hacia filas enemigas y procurarse una o más armas, un uniforme y parque. Los robos o agresiones a campesinos eran castigados con el fusilamiento. Gómez entró en fuertes contradicciones con el Gobierno de Cuba en Armas presidido porSalvador Cisneros Betancourt por la concesión de grados militares a jóvenes de buena posición social que recién se unían a las filas mambisas. Fueron muchos los diplomas de nombramientos que rompió con sus manos, para después nombrarlos como soldados rasos y ubicarlos en sus filas. Con Gómez los grados tenían que ser ganados en combate.
Ante los esfuerzos de muchos emigrados por lograr el reconocimiento de la beligerancia cubana por los Estados Unidos, Gómez expresó: "El reconocimiento de los americanos es como la lluvia: si viene está bien, y si no, también."
Al producirse la intervención norteamericana en la guerra, Gómez se hallaba hacia el centro del país, en su tarea de diezmar las decadentes tropas españolas y a punto de avanzar por segunda vez a La Habana para invadirla definitivamente. Reaccionó airado ante la prohibición de entrar en Santiago de Cuba a las tropas cubanas, emitida por el general estadounidense Shafter, pero no tomó acción alguna, no sintiéndose con derechos de cubano, a pesar de su papel preponderante en la campaña.
Ya en 1898 se trasladó a La Habana para la Quinta de los Molinos, donde fue recibido por una multidudinaria manifestación de simpatía. Cuenta la leyenda que fueron tantas las manos que estrechó, que sus propias manos se enfermaron y hubo de curárselas durante varios días. Al establecerse la Asamblea del Cerro como Gobierno Provisional, Gómez entró a formar parte de ella, pero se negó a dirigirla, alegando su carácter puramente militar y su condición de extranjero. Entró en contradicciones con varios de sus diputados, varios de los cuales militaban entre las filas de los reformistas y los autonomistas, y cuya mayoría era de extracción burguesa.

[editar]Inicios de la República y fin de su vida

Por su condición de extranjero se negó a constituirse como candidato a la presidencia ante las inminentes elecciones de 1902, en las que se postulaba Tomás Estrada Palma como candidato de los ocupantes estadounidenses, pero apoyó la candidatura de Bartolomé Masó, patriota probado en campaña. Pero Masó, por su parte, se retiró de las elecciones ante las burdas y evidentes manipulaciones de Leonard Wood y sus testaferros para imponer fraudulentamente a Estrada Palma. A partir de ese momento Gómez, reverenciado por los habaneros, se retiró a una villa en las afueras de la capital, haciendo su paseo matinal por un largo terraplén que es hoy la céntrica Calzada del Diez de Octubre.
La contradicción principal estaba dada por si aceptar el donativo ofrecido por el Gobierno estadounidense de tres millones, o si pedir un empréstito mayor que asegurara un descanso decoroso a los soldados del Ejército Libertador. Gómez era partidario de tomar el donativo del Gobierno estadounidense, por temor al nacimiento de una República endeudada. Mientras que la Asamblea del Cerro era partidaria de un empréstito mayor, pues aunque la República naciera endeudada, ella sería reconocida como el organismo legal representante de los intereses del pueblo cubano, destinado a devolver el empréstito a los bancos estadounidenses.
A finales de 1898, Tomás Estrada Palma disuelve el Partido Revolucionario Cubano, y la Asamblea, preocupada por los acontecimientos, designó una comisión para que se trasladase a los Estados Unidos y, en trato con los dirigentes de este país, tratase de precisar el futuro de Cuba, siempre en el entendido de la instauración de una nación soberana. La comisión, muy festejada, no fue considerada, sin embargo, “oficial”. El gobierno estadounidense no la reconoció como representante del pueblo cubano. Todo lo que se pudo conseguir de Washington, fue una donación de tres millones de pesos para aliviar la pobreza de los soldados de la Revolución.
El 12 de marzo de 1899, la Asamblea del Cerro acordó la destitución de Máximo Gómez como General en Jefe del Ejército Libertador, y la eliminación definitiva de ese cargo. Las discrepancias habían llegado a su clímax y se resquebrajó la imprescindible unidad.
El Generalísimo, mediante un manifiesto a la nación, expresó:
...Extranjero como soy, no he venido a servir a este pueblo, ayudándole a defender su causa de justicia, como un soldado mercenario; y por eso desde que el poder opresor abandonó esta tierra y dejó libre al cubano, volví la espada a la vaina, creyendo desde entonces terminada la misión que voluntariamente me impuse. Nada se me debe y me retiro contento y satisfecho de haber hecho cuanto he podido en beneficio de mis hermanos. Prometo a los cubanos que, donde quiera que plante mi tienda, siempre podrían contar con un amigo.
Al conocerse la noticia, las masas populares realizaron manifestaciones de condena a la Asamblea del Cerro y de solidaridad con Gómez. Bajo las consignas “Abajo los Asambleistas” y “Viva Máximo Gómez”, durante tres días el pueblo desfiló ante la habanera Quinta de los Molinos en espontánea acción de agravio. En toda la isla se quemaron monigotes que representaban a los asambleistas, el 15 de marzo aparecieron fuertes críticas y burlas hacia los asambleistas en la prensa, a quienes el pueblo acusaba de ir hacia el abismo de la anexión. Días después de la destitución de Gómez, la Asamblea se disuelve bajo presiones populares, quedando el pueblo de Cuba sin representante ante las injerencias estadounidenses.
El 2 de abril en carta abierta a Bernarda Toro, Gómez expresa en relación con la situación del país:
Los que esperan, están desesperados. Como yo no espero nada, estoy muy tranquilo con mi inesperada situación, descargado de toda responsabilidad y gozando del cariño de este pueblo que ahora más que nunca, me lo ha demostrado, comprometiendo, por modo tan elevado y sentido, mi gratitud eterna.
...La actitud del Gobierno Americano con el heroico Pueblo Cubano, en estos momentos históricos, no revela a mi juicio más que un gran negocio... Nada más racional y justo, que el dueño de una casa, sea el mismo que la va a vivir con su familia, el que la amueble y adorne a su satisfacción y gusto; y no que se vea obligado a seguir, contra su voluntad y gusto, las imposiciones del vecino. La situación pues, que se le ha creado a este pueblo; de miseria material y de apenamiento, por estar cohibido en todos sus actos de soberanía, es cada día mas aflictiva, y el día que termine tan extraña situación, es posible que no dejen los americanos aquí ni un adarme de simpatía.
El Generalísimo Máximo Gómez Báez falleció el 17 de junio de 1905, sin fortuna personal, en su villa habanera, a la edad de 68 años.

[editar]Legado histórico de Máximo Gómez

Gómez fue un bello ejemplo del internacionalismo, pues dedicó la mayor parte de su vida a su "querida y sufrida Cuba", a la par que un militar admirable por su valor e intransigencia. Siendo cortés con el enemigo valiente, era implacable con los cobardes o los indisciplinados de sus propias tropas. Su brillante estrategia militar, su ejemplo personal y su estilo de mando, célebre por su severidad, le posibilitaron llevar a cabo campañas (la Invasión y posteriores campañas) sin precedentes históricos por la disparidad de sus fuerzas tanto en hombres (de 35'000 a 40'000 mambises contra más de un cuarto de millón de españoles) como en técnica militar: los mambises no contaban con artillería, salvo a finales de la guerra, cuando Calixto García asedió a la ciudad de Holguín con algunos cañones, por cierto tomados al enemigo, sin contar con las dificultades enormes para hacer llegar expediciones con hombres y armas para la lucha. Por último, su conducta desinteresada de retiro de los asuntos políticos, luego del triunfo cubano, también fue admirable en cierto modo, pues nunca pretendió protagonismo alguno en la vida política civil de Cuba, a la que en realidad tenía derecho por sus extraordinarios méritos. Aunque fueron muchos los grandes patriotas cubanos, cuando se cita la trilogía de hombres fundamentales de la Guerra de Independencia, Máximo Gómez está junto a José Martí y Antonio Maceo.

lunes, 12 de abril de 2010

por que la brujula de el no sirve
                                                                                                               

Biografia de Juan Boch


Juan Bosch
(La Vega, 1909 - Santo Domingo, 2001) Político y escritor dominicano. Cuando Trujillo alcanzó la presidencia del país en 1930, Bosch fue acusado de conspiración contra el nuevo régimen y pasó algún tiempo encarcelado. Recuperada la libertad, ingresó como empleado en la Oficina Nacional de Estadística, pero en 1937 renunció a su puesto y abandonó la República Dominicana para instalarse en Puerto Rico.

Juan Bosch
Allí se unió a la lucha antitrujillista y junto a otros exiliados fundó el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) en 1939. Viajó a Cuba y en la isla desarrolló una actividad política de gran relevancia que le llevó a ocupar el cargo de secretario particular del presidente Prío Socarrás. Cuando en 1959 la revolución castrista llegó a La Habana, Bosch abandonó Cuba y se instaló en Costa Rica.
Confirmado el asesinato del dictador Trujillo en una emboscada, Bosch regresó a su país en octubre de 1961 y dedicó sus esfuerzos a impulsar el desarrollo del Partido Revolucionario Dominicano, con el que acudió a la cita electoral de 1962 y consiguió proclamarse presidente de la República. Tomó posesión de la más alta magistratura del país el 27 de febrero de 1963 y, con el apoyo del Partido Comunista, abrazó un ambicioso programa de reformas. La Iglesia y la embajada de Estados Unidos encabezaron entonces una dura campaña de oposición a su programa que, siete meses después, provocó la caída de Bosch y la asunción del poder por parte de un triunvirato militar.
Deportado a Puerto Rico, mantuvo contacto permanente con las fuerzas políticas de su partido y buscó apoyo militar en los sectores jóvenes del ejército para orquestar un movimiento armado contra el gobierno golpista dirigido por Reid Cabral. El levantamiento en los cuarteles se transformó el 24 de abril de 1965 en una revuelta popular que provocó la inmediata intervención militar de los Estados Unidos. La contienda, en la que perdieron la vida más de cinco mil dominicanos, terminó con un acuerdo negociado que instauró en el Palacio Nacional al gobierno provisional de García Godoy en septiembre de aquel mismo año.
En 1966, Bosch volvió a presentarse a las elecciones presidenciales, pero cayó derrotado ante Joaquín Balaguer. Al iniciarse la década de 1970, retomó la iniciativa política con la fundación del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), formación de inspiración marxista con la que acudió a las citas electorales de 1978, en las que apenas consiguió respaldo popular, y de 1982, año en el que obtuvo seis diputados en el parlamento dominicano y el control municipal en más de veinte ayuntamientos del país. Los comicios de 1986 significaron un nuevo espaldarazo para Bosch y su partido contabilizó 16 escaños, aunque la victoria cayó nuevamente del lado de su viejo enemigo político y líder del Partido Reformista, Joaquín Balaguer.

biografia de salome ureña










Nació en Santo Domingo. Fue poeta y pedagoga. Todavía se le considera como la figura central de la poesía lírica dominicana de mediados del siglo XIX y también innovadora de la educación femenina en su país.
Fue hija del también escritor y preceptor Nicolás Ureña de Mendoza. Sus primeras lecciones las tomó de su madre Gregoria Díaz. Más tarde su padre la llevó de la mano en la lectura de los clásicos, tanto españoles como franceses. Debido a ello, la joven Salomé alcanzó una educación y formación intelectual y literaria que ayudaría a codearse con el mundo literario de su país a los quince años. Se casó con el escritor, médico y abogado Francisco Henríquez y Carvajal.
A los 20 años casó con Don Francisco Henríquez y Carvajal. Les nacieron cuatro hijos: Francisco, Pedro, Max y Camila Henríquez Ureña. Su tercer hijo, Max, llegaría a ser una de las lumbreras humanísticas más destacadas de la América Hispana en el siglo XX.
Alentada por su esposo, en 1881 instituyó en la Isla el primer centro femenino de enseñanza superior, nombrado Instituto de Señoritas. A los cinco años de su iniciación, se diplomaron las primeras seis maestras normales.
Publicó sus primeros poemas a la edad de 17 años. Su estilo nítido y espontáneo se manifiesta muchas veces lleno de ternura, como ocurre en El Ave y el Nido, en otras se vuelve trágico, como En horas de angustia y otras veces su verso se torna viril y patriótico como en A la Patria y en Ruinas. La poetisa cantó a su patria, a su panorama hermoso, a sus hijos, a su esposo, a las flores, a la isla misma, como ocurre en La llegada del invierno.
Murió relativamente joven a la edad de 47 años, debido a la tuberculosis.

domingo, 11 de abril de 2010

CHISTES

por que el cielo es azul y no rosado?:porque dios es varon y no Hembra

Biografia de Juan pablo duarte


Juan Pablo Duarte

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Juan Pablo Duarte y Diez, a veces escrito Díez (Santo Domingo, 26 de enero de 1813 -Caracas, 15 de julio de 1876) fue un activista, visionario y liberal dominicano, a quien se le conoce como el ideólogo de la lucha contra la invasión haitiana para conseguir laindependencia dominicana. Junto a Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, es uno de los Padres de la Patria de la República Dominicana.
Su visión liberal para el país se vio socavada rápidamente por las elites conservadoras, que pretendían ajustar la nueva nación con las potencias coloniales y volver al regionalismo tradicional. Sin embargo, sus democráticos ideales, aunque un tanto imprecisos, han servido como principios rectores, para la mayoría de los gobiernos dominicanos. Su iniciativa lo convirtió en un mártir político a los ojos de las generaciones posteriores.

Primeros años

Duarte nació el 26 de enero de 1813 en el Santo Domingo colonial durante el periodo de laEspaña Boba. Hijo de Manuela Díez Jiménez, seibana de ascendencia española, y Juan José Duarte Rodríguez un próspero comerciante español, quienes en 1802, emigraron desde la colonia española en La Española a Mayagüez, Puerto Rico, evadiendo la imposición del estado francés en el lado oriental de la isla. La familia regresó a Santo Domingo en 1809, sin embargo, después la Guerra de la Reconquistadevolvió el lado oriental de La Española al control español.
Duarte fue el cuarto de once hermanos, siendo los más conocidos Vicente Celestino, comerciante de madera y Rosa Protomártir, quien se desempeñó como periodista y maestra. Ambos tuvieron una activa participación en la causa de su hermano.
Las primeras lecciones de su educación formal las recibió con su madre, y luego con una profesora de apellido Montilla, la cual tenía una pequeña escuela.
El factor religioso tuvo primacía en sus primeras enseñanzas. Su hermana Rosa afirma que "a los seis años sabía leer y de memoria recitaba todo el catecismo". Sus maestros de entonces fueron los clérigos Bonilla y Gutiérrez, pero sus conocimientos elementales de lectura, escritura, gramática y aritmética los adquiririo con el profesor Manuel Aybar, también recibió clases de contabilidad.
Uno de los profesores de la Universidad de Santo Domingo, el Dr Juan Vicente Troncoso, se convirtió en maestro de filosofía y derecho romano de Duarte durante su adolescencia. Bajo la tutoría del maestro haitiano Auguste Brouard, estudió y aprendió francés.
En 1828, también hizo un viaje a Nueva York donde realizó estudios de inglés. Poco después viajó a Europa especificamente a Barcelona, donde junto con Silvano Pujol arribó al puerto de Londres en Inglaterra y pasaron por Francia, país que se encontraba en la Revolución de Julio.
En 1832 regresó a Santo Domingo para trabajar en el negocio de su familia.

[editar]Lucha por la independencia dominicana

[editar]Independencia efímera y ocupación haitiana

En 1821 Duarte tenía apenas ocho años cuando José Núñez de Cáceres declara la breve independencia del país del dominio español. Este suceso culminó con la casi inmediata ocupación militar del territorio dominicano por el ejército del presidente haitiano Jean Pierre Boyer, en1822.
El gobierno provisional de Cáceres pidió el apoyo del nuevo gobierno republicano de Simón Bolívar, pero fue ignorado. Su vecino país deHaití, una ex colonia francesa que ya era independiente, decidió invadir la parte oriental de la isla.
El presidente de Haití Jean Pierre Boyer envió un ejército invasor que se hizo cargo de la parte oriental de La Española. Haití, a continuación, abolió la esclavitud de una vez por todas, y ocupó Santo Domingo. Las luchas entre Boyer y la élite colonial ayudó a producir una migración masiva de colonos. También llevó a la clausura de la universidad, y finalmente, a la eliminación de la elite colonial y la creación de una nueva clase dominante, la burguesía en la alineación con el gobierno haitiano.
El 6 de enero de 1823, Boyer decretó el reclutamiento en el ejército haitiano de todos los jóvenes entre 16 y 25 años. Dicha medida hizo que la Universidad de Santo Domingo, perdiera sus estudiantes y por ende tuviera que cerrar sus puertas.
El 14 de noviembre de 1824, Boyer estableció el francés como idio­ma oficial, único y obligatorio en los actos de los tribuna­les, del estado civil y de los notarios públicos en toda la isla.

[editar]Fundación de La Trinitaria

Juan Pablo Duarte fue el líder y fundador del movimiento secreto al cual llamo La Trinitaria, en donde exponía sus ideales y pensamientos en pro de la libertad dominicana.
El 16 de julio de 1838 Duarte fundó una sociedad secreta a la cual llamó La Trinitaria, que ayudó a socavar la ocupación haitiana. Algunos de sus primeros miembros incluyeron: Juan Isidro Pérez, Pedro Alejandro Pina, Jacinto de la Concha, Félix María Ruiz, José María Serra, Benito González, Felipe Alfáu y Juan Nepomuceno Ravelo.
Los trinitarios hacían su trabajo político a partir de una estructura celular clandestina. Los iniciados hacían el juramento de luchar por la independencia de la República Dominicana bajo el lema "Dios, Patria y Libertad". En 1840 para sus actividades públicas constituyeron otras dos sociedades más: La Filantrópica y La Dramática, que llevaban por lema "Paz, unión y amistad", tenían una presencia más pública, tratando de difundir las ideas velada de liberación a través de escenarios teatrales. Entre las obras que se llegaron a representar están: "Roma Libre" del dramaturgo italiano Vittorio Alfieri, "La viuda de Padilla" deFrancisco Martínez de la Rosa, "Un día del año 23 en Cádiz" de Eugenio de Ochoa, entre otras. Todo esto, junto con la ayuda de muchos que querían librarse de los haitianos que gobernaban sobre los dominicanos condujo a la proclamación de la independencia el 27 de febrero 1844.
Duarte y algunos de sus compañeros también ingresaron en las compañías dominicanas del ejército haitiano para adquirir conocimientos militares.
Para ese momento el régimen impuesto por Boyer se había transformado de un gobierno liberal y progresista a una dictadura con graves problemas económicos y resistencia interna en su territorio original. Duarte se une al movimiento revolucionario haitiano denominado La Reforma que derrocó a Boyer en febrero de 1843, colocando a Charles Hérard en la presidencia de Haití.
Duarte encabezó dicho movimiento en la ciudad de Santo Domingo, desempeñando un papel decisivo que lo convierte en el líder político principal en ese entonces. Pero delatadas las actividades independentistas de los trinitarios, el nuevo presidente Hérard encabeza una ocupación militar de las provincias dominicanas con el objetivo de desarticular al liderazgo separatista.

[editar]Primer exilio y declaración de la independencia

Retrato en óleo de Juan Pablo Duarte, aproximadamente a finales de 1800
En 1843, en pleno preparativo para organizar el movimiento de independencia, Duarte tiene que abandonar el país de manera clandestina hacia Curazao, donde le sorprende la noticia de la muerte de su padre el 25 de noviembre de ese año. Entonces, Duarte le indica a su madre vender el negocio familiar para financiar la revolución independentista.
En su ausencia, Sánchez tuvo que tomar las riendas del movimiento y realiza una alianza con el sector separatista conservador encabezado por Tomás Bobadilla y Briones y Buenaventura Báez, surgiendo el Manifiesto del 16 de enero de 1844, que culminó con la declaración de la independencia el 27 de febrero de ese mismo año.

[editar]Regreso: primera constitución dominicana

Duarte regresó a Santo Domingo días después de declarada la indepdendencia del país el 15 de marzo de 1844, cargado de las armas que había comprado en Curazao con el dinero de su propia familia, siendo recibido apoteósicamente como Padre de la Patria y designándosele como general del ejército y vocal de la Junta Central que gobernaba la naciente república. Duarte fue apoyado por muchos como candidato a la presidencia de la recién nacida República. Mella lo declara presidente, pero Duarte no renuncia a los principios de democracia y equidad diciendo que sólo aceptaría si votaran por él la mayoría del pueblo dominicano.
Duarte tenía un definido concepto de la nación dominicana y de sus integrantes. En esa época redactó un proyecto de constitución que dice con claridad que la bandera dominicana puede cobijar a todas las razas, sin excluir ni dar predominio a ninguna. Su concepción de la República era la de un patriota republicano, anticolonialista, liberal y progresista.

[editar]Diferencias con Santana: segundo exilio

Enviado a combatir al ejército haitiano, entra en contradicciones con Pedro Santana, quien era jefe del ejército en el Sur del país y uno de los principales caudillos del sector conservador, de tendencias colonialistas y anexionistas.
Como dicho sector se había adueñado del poder y tenía mayoría en la recién creada Junta Central Gubernativa para imponer la conversión del país en un protectorado francés, Duarte encabezó junto a Sánchez un golpe de estado que destituyó a Bobadilla y Briones y sustituyó los miembros conservadores de la Junta Central por otros liberales.
Esta nueva Junta, encabezada por Sánchez, envió a Duarte y a Mella a la región norte a conseguir apoyo. El ejército del norte proclamó aDuarte como presidente, pero Santana protestó y apoyándose en el ejército del sur, entró a Santo Domingo y disolvió la Junta que presidíaSánchez, creando otra.
Santana dispuso el apresamiento de Duarte, quien se dejó apresar rehusando apelar al ejército del norte para evitar una guerra civil que pudiera ser aprovechada por los haitianos. Santana declaró a Duarte, Sánchez, Mella y otros liberales "traidores a la Patria" enviandolos al exilio permanentemente.
Tras una breve estancia de Duarte en Hamburgo, se trasladó a La Guaira, donde su familia completa, ahora sumida en la miseria, también había sido desterrada por Santana.
En febrero de 1845, estando en Caracas, recibe la noticia del fusilamineto de María Trinidad Sánchez. Asumiéndose culpable de esta muerte, y rechazando la idea de alentar una guerra civil, Duarte desaparece de la vida pública, internándose en la selva venezolana. Después de escribir su libro "La Cartera Del Proscripto" se radicá en la ciudad de Angostura, donde pierde todo contacto con amigos y familiares durante casi veinte años.
Cuando Santana, en connivencia con el gobernador español de la colonia española en Cuba, declara disuelta a la República Dominicana y proclama la Anexión a España en 1861. En marzo de 1864, Duarte reaparece en Caracas para organizar junto a su hermano Vicente Celestino una pequeña expedición que desembarca en Montecristi para ponerse a las órdenes del gobierno restaurador en armas deSantiago de los Caballeros. Este gobierno decidió nombrarlo su representante en el exterior con la misión de obtener apoyo de Venezuela y las demás naciones americanas en la lucha militar contra España.

[editar]Vida personal

La vida personal de Duarte hasta la fecha es tema de discusión. Se sabe que fue un poeta empedernido, recitando versos con mucha frecuencias. Además tocaba la guitarra, el piano y la flauta. Era seguidor del Romanticismo
Durante su adolescencia, mantuvo una relación con María Antonia Bobadilla. La relación se llegó a formalizar terminando años después, debido a los constantes viajes de Duarte.
Su relación más controversial fue, sin lugar a dudas, la que mantuvo con su prima hermana Vicenta Diez, con quien supuestamente tuvo 2 hijas: María del Carmen Sandalia y Sinforosa. Varios historiadores e investigadores han debatido sobre la existencia o no de Vicenta Diez de quien no se ha encontrado documento alguno que testimonie haya existido, por lo que algunos afirman que Duarte no tuvo descendencia.
Las fechas en las que Duarte mantuvo ambas relaciones no se saben, dada la imprecisión con su vida personal y a los últimos años de su vida en el exilio.

[editar]Controversia

Duarte se encontraba en el exilio en 1844, justo en el momento de proclamar la independencia dominicana, por lo que algunos historiadores sostienen que éste no merece ser incluido como uno de los Padres de la Patria. 1 El catedrático de la Universidad Autónoma de Santo Domingo Paulino Ramos, quien además es miembro de la Academia Dominicana de la Historia desmintió esta teoría diciendo "Si salió del país fue porque se tenía como cierto que, de ser apresado, el movimiento podía fracasar", dando a entender que Duarte utilizó su viaje aCurazao en ese momento como estrategia y no por cobardía como se insinuó.1
En 2007, se lanzó una película en la ciudad de Nueva York llamada "Padres del Racismo", calificando a Duarte y los trinitarios comoracistas. 2 La película fue producida por Taína Mirabal, quien declaró: "Duarte fue un racista, es una verdad que ha sido ocultada por los grupos de poder que quieren mantener el control de los recursos del país (República Dominicana)", Mirabal se definió como antiduartiana y recalcó que la historia del fundador de la nacionalidad dominicana fue distorsionada. Además acotó que Duarte se inspiró en los Dominicospara el nombre de la República, diciendo: "los que encabezaron las matanzas contra los judíos durante la Inquisición española, los que quemaron las casas de los indígenas taínos en El Caribe, México y América del Sur". Según Mirabal, el Ku Klux Klan utilizó la cruz, copiando la bandera dominiciana ideada por Duarte".3
En 2008, se publicó un artículo en el periódico El País de España llamado "844 palazos por traicionar", en el cual se le atribuye a Duarte ser el fundador de una banda de delincuentes callejeros (refiriéndose a La Trinitaria), y el eslogan de la banda era "Dios, Patria y Libertad" (refiriéndose a los trinitarios). El canciller dominicano Carlos Morales Troncoso envió una misiva al director del periódico exigiéndole una disculpa al país.4

[editar]Últimos días, muerte, legado y honores

Retrato de Juan Pablo Duarte en sus últimos años
Después de la Restauración del país, Duarte fue enviado como representante dominicano en el exterior, con el objetivo de recolectar fondos para la causa restauradora, la decisión no buscaba más que sacarlo del camino. Esta hipótesis, sin embargo, no ha sido comprobada. Aunque la actitud del Gobierno Restaurador no fuera esa, la misión encargada a Duarte terminó por convertirse en otra especie de exilio. Duarte se quedó con su familia subsistiendo de una fábrica de velas en Venezuela.
Esta vez la ausencia fue definitiva, ya que murió el 15 de julio de 1876 en Caracas. Sus restos fueron trasladados a suelo dominicano en 1884, irónicamente, por el gobierno de Ulises Heureaux (de ascendencia haitiana), quien lo declaró Padre de la Patria junto a Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella.
Altar de la Patria donde reposan los restos de Duarte junto a Sánchez y Mella.
Duarte logró establecer una República libre, que a través del proceso de votación, podría dar lugar a una democracia donde todos los ciudadanos, en teoría, pudieran ser iguales y libres.
Los viajes de estudios que realizó a Europa en su adolescencia, continente donde se debatían e imponían ideas liberales resultantes de la Revolución Francesa, influyó mucho en sus actitudes posteriores en las luchas independentistas.
Es considerado como héroe nacional y padre de la democrácia en la República Dominicana. Además se le atribuye ser el precursor del teatro dominicano al ser el primero en promover eventos teatrales mediante las sociedades La Filantrópica y La Dramática, las cuales tenían como fin presentar obras teatrales alusivas a la libertad dominicana.
Una de sus frases más emblemáticas fue sin lugar a dudas "¡Vivir sin patria, es lo mismo que vivir sin honor!", la cual dejó una gran impronta en el pueblo dominicano.
El Pico Duarte, la montaña más alta del Caribe, un parque en Nueva York, y otros lugares de interés llevan su nombre.
Su casa natal fue convertida en un museo. En la misma vivió la familia Duarte-Diez desde su llegada a Santo Domingo hasta su exilio.
En la ciudad de Nueva York existe un parque llamado Juan Pablo Duarte Square en su honor. El 26 de enero de 1978, en el aniversario 165 del nacimiento de Duarte, el Consulado dominicano en esa ciudad, erige una estatua en el mismo parque.
En el 2000, el alcalde de Nueva York de ese entonces Rudolph Giuliani firmó un proyecto de ley agregando el nombre Juan Pablo Duarte Boulevard a la St. Nicholas Avenue para el tramo de la Décima Avenida y West 162nd Street hasta la intersección de West 193rd Street yFort George Hill.