viernes, 14 de enero de 2011

Ulises Heureaux


Ulises Heureaux



Ulises Heureaux



Ulises Hilarión Heureaux Lebert cococido como Lilís (San Felipe de Puerto Plata,República Dominicana; 21 de octubre de 1845 - Moca; 26 de julio de 1899) fue un militar ypolítico dominicano . Presidente de República Dominicana desde el 1 de septiembre de 1882al 29 de enero de 1883, desde el 6 de enero al 27 de febrero de 1887 y nuevamente desde el30 de abril de 1889 hasta su asesinato en 1899. Su forma de gobierno dictatorial condujo a la joven república a la bancarrota, situación que provocaría una fuerte inestabilidad política y seria la causa principal de la posterior intervención norteamericana de 1916.

Primeros años

Heureaux nació el 21 de octubre de 1845 en San Felipe de Puerto Plata, hijo natural de Josefa Lebert, oriunda de las Islas Vírgenes y José Alejandro D'Assás Heureaux Fortune, nacido en Haití y capitán de navío de la Marina Francesa. Abandonado por su padre (aunque más tarde le diera su apellido), sus primeros años se desenvolvieron a la sombra del cuidadomaterno. Su madre, miembro de una familia muy pobre, no pudo hacer grandes cosas durante los primeros años de la vida de Ulises.
Un amigo de la familia se encargó de brindarle los primeros conocimientos de letras ymatemáticas. Es notable que siendo todavía muy joven, llegó a hablar y escribir fluidamente en francés e inglés, y a dominar el creole haitiano.
Se incorporó en la milicia y probó su valentía en los campos de batalla, ascendiendo derango por sus habilidades para el combate.

[editar]Su inicio militar

Cuando República Dominicana fue anexada a España en 1861, muchos dominicanos se insurreccionaron con la intención de restaurar la independencia perdida. Lilís se integró con entusiasmo a ese movimiento y entró al servicio del general Gregorio Luperón, que era elcomandante máximo. Se desempeñó con tanta brillantez que se convirtió en el principallugarteniente del general.
Cuando tuvo la oportunidad de combatir en el Sur demostró todo su coraje y capacidad de guerrero. Lucho allí por varios meses y de esta manera conoció mas a fondo la región y sus hombres. Al terminar la campaña, ya había obtenido el rango de general.

[editar]Ascenso al poder

Ya obtenida la restauración de la República, siguió secundando al General Luperón, trabajando junto a él para derrocar a Buenaventura Báez, quien había obtenido el poder, y había un desacuerdo sobre su forma de gobernar.
Al surgir el Partido Azul y ascender a la presidencia Ulises Francisco Espaillat, Lilis había sido nombrado Ministro de Guerra y Marina y se había convertido en uno de los líderes del partido azul.
Cuando Luperón alcanzó la presidencia en 1879, escogió permanecer en su tierra nataldonde se estableció como un próspero mercader de tabaco, delegando en Heureaux laautoridad en Santo Domingo
Un padre católico llamado Fernando Arturo de Meriño asume la presidencia en septiembre de1880 siendo Heureaux nombrado Ministro de Interior y Policía. Al término de dos años, Meriño le pasa las riendas del gobierno a Heureaux, el 1 de septiembre de 1882. Heureaux mantuvo un gobierno democrático hasta 1 de septiembre de 1883.

[editar]Comienzo de la dictadura

Las administraciones de Luperón y Meriño tuvieron éxito en llevar al país a una relativa estabilidad política, y en el primer periodo de Heureaux solo se enfrentó a un levantamiento de relevancia.
Para 1884, sin embargo, no había ni un solo potencial sucesor entre los varios caudillos locales que constituían el grupo de líderes de la republica. Luperón seguía siendo el líder del "Partido Azul", que era el partido dominante y decidió apoyar al General Segundo Imbert, mientras que Heureaux apoyo la candidatura del General Francisco Gregorio Billini. Heureaux aseguro a Luperón que se pondría de lado de Imbert en caso de que el mismo ganara las elecciones pero cometio fraude al llenar de votos las urnas de precintos clave y asegurando de esa forma la elección de Billini.
Después de ser electo el 1 de septiembre de 1884, Billini se resistió a los esfuerzos de Heureaux para manipularlo a lo que este respondió esparciendo rumores de que Billini decretaría una amnistía política con el fin de poder conspirar con el ex-presidente Cesáreo Guillermo en contra del liderazgo de Luperón en los Azules. Esto trajo como consecuencia una crisis gubernamental que forzo a Billini a renunciar el 16 de mayo de 1885.
Billini fue reemplazado por el vice presidente Alejandro Woss y Gil, y Heureaux asumió un rol de mayor importancia bajo el nuevo gobiernodebido al gran número de seguidores con puestos en el gabinete. El mismo asumió el control de la armada para enfrentar la rebelión liderada por Guillermo, quien se suicidó antes de ser capturado. Esto ayudo a mejorar las relaciones entre Heureaux y Luperón, enemigos de por vida de Guillermo.

[editar]Segundo mandato presidencial

Luperón en consecuencia apoyó a Heureaux en las elecciones presidenciales de 1886. El fraude electoral que cometio de nuevo llevo a los seguidores de su oponente, Casimiro de Moya, a una rebelión armada en el Valle del Cibao. Apoyado por Luperón en este problema, Heureaux suprimió brutalmente el levantamiento, poniendo fin al sentir de descontento que había plagado la sociedad dominicana.
Habiendo obtenido el poder nuevamente, Heureaux lo mantuvo en sus manos por el resto de su vida. En 1888 exilió a su mentor Gregorio Luperón, y al año siguiente forzó al Congreso a pasar una reforma constitucional aboliendo el impedimento a la re-elección presidencial y eliminando el sistema de votación por voto directo. Para expandir su base de poder, incorporó en su gobierno a miembros del partido políticorival: los Rojos .
También desarrolló una amplia red de espías, informantes y policías secretos con el fin de prevenir rebeliones, asesinar o forzar al exilio a políticos que no quisieran cooperar con su gobierno.
Heureaux y sus seguidores se enriquecieron a través de grandes inversiones privadas en la creciente economía de exportaciones. El punto era que “la separación entre los bienes privados del presidente y las finanzas del Estado era vaga, fluida y casi inexistente.”1

[editar]Economía y desarrollo al final del siglo XIX

Durante las últimas dos décadas del siglo 19, el azúcar sobrepasó al tabaco como principal producto de exportación del país como resultado del ingreso de plantadores de azúcar de origen cubano, que emigraron a Santo domingo a raíz de la Guerra de los Diez Años . Lilís regaló grandes terrenos en los valles de la costa sureste, donde se construyeron los primeros ingenios azucareros mecanizados del país.
Su dictadura se embarco en varios proyectos ambiciosos de modernización del país, incluyendo la electrificación de la ciudad de Santo Domingo, la construcción de un puente sobre el rio Ozama y el comienzo del servicio interno de ferrocarril de una sola via conectando lasciudades de Santiago y Puerto Plata.2

[editar]Lilís y el endeudamiento externo

Con el objetivo de enriquecerse a sí mismo y a sus seguidores, reforzar el sistema de sobornos, pagar a la armada, fomentar la industria de los ingenios azucareros y financiar el desarrollo de infraestructuras, Lilís tomo grandes préstamos de bancos europeos y americanos, incluso mientras los precios del azúcar experimentaban una aguda bajada.
En 1888, tomo un préstamo por tres cuartos de millón de libras esterlinas de la casa de préstamos de Ámsterdam, Westendorp.3 LaWestendorp Company se declaró en bancarrota en 1892, después de que su agente revelo fraudes en el servicio de aduanas, donde Heureaux había logrado tarifas preferenciales para algunos de sus acreedores locales.
Un consorcio de hombres de negocios de New York que se llamaban a si mismos San Domingo Improvement Co. compro la Westendorp, tomando las reclamaciones de sus bondholders europeos, a cambio de dos préstamos, uno por $1.2 millones y el otro por £2 millones, para proveer fondos para la deuda externa del país y que serían saldados con la recaudación de las aduanas.4

[editar]Encarcelamiento y fusilamiento de Marchena

El general Generoso de Marchena Peláez fue introducido en una celda solitaria en la Torre del Homenaje y sólo era sacado encadenado de la misma cuando el dictador realizaba alguna travesía en uno de sus barcos. Heureaux retuvo durante más de un año el fusilamiento de su ex –colaborador hasta producirse la eliminación del general Joaquín Campos, delegado del Gobernador de Azua. Campos fue muerto de un balazo al caer en una emboscada hecha por enemigos del gobierno que iniciaron una rebelión denominada "Rebelión de los Azuanos", con el propósito de derrotar a Heureaux. Sin embargo, el dictador logró sofocar la rebelión y aprovechar la ocasión para fusilar a Marchena en lasClavellinas de Azua, el 22 de diciembre de 1893, junto a otros seguidores suyos.

[editar]Invasión en contra de Heureaux

La situación siguió difícil para el dictador en el plano político y militar al sufrir un duro revés con la huida de su Ministro de Relaciones Exteriores, Ignacio María González, quien también estaba implicado en la "rebelión de los azuanos".
González huyó hacia Puerto Rico y desde allí lanzó un manifiesto revelando las negociaciones secretas de Lilís para arrendar Samaná a losnorteamericanos. El ex –ministro, quien alegó que desconocía esas negociaciones hasta que decidió abandonar el país, viajó entonces aPuerto Príncipe donde concertó una alianza con Luperón y Moya para planear una invasión a finales de marzo de 1894 con el pleno respaldo del presidente haitiano Hippolite, quien derrocó al Gral. Legitime, con el apoyo del gobierno norteamericano.
Heureaux, al tener conocimiento de la invasión procedió a intimidar nuevamente al mandatario haitiano comunicándole que de seguir apoyándola entonces entregaría armas a sus adversarios en el exilio para que fuesen a derrocarlo. El dictador, que conocía al gobernante haitiano, sabía que su intimidación lograría su propósito y que éste procedería a retirarle el apoyo a los revolucionarios, por lo que asumió el mando de su tropa para enfrentar a los invasores. Sin embargo, el presidente Hippolite se atemorizó con las amenazas de Lilís, traicionando a los patriotas, que contaban con el prestigio de Luperón y el apoyo de los generales Casimiro Nemesio de Moya, González y Villanueva.
Los revolucionarios cruzaron la frontera el 25 de marzo de 1894, luego de recibir armas y municiones en Cabo Haitiano, pero fueron fácilmente vencidos por Heureaux. A este nuevo fracaso de los enemigos del presidente dominicano, el pueblo lo denominó "La Revolución de los Bimbines". El calificativo hace referencia al hecho de que los expedicionarios estaban dirigidos por hombres, que en más de una ocasión demostraron su hombría, pero esta vez se comportaron como niños.
Heureaux chantajeó al presidente haitiano y lo obligó a entregarle determinada cantidad de dinero, basado en el tratado de 1874. El dictador dominicano con esos recursos pagó a Francia, en 1895 las compensaciones que ese país exigió luego de éste haber violado las Cajas del Banco Nacional de Santo Domingo en repuestas a las medidas que Marchena adoptó en su contra en 1892.
La agudización de la crisis económica, provocada, en gran medida por el extraordinario gasto militar en que incurría el gobernante para poder sostenerse lo obligó a buscar recursos en el extranjero sin tener en cuenta las consecuencias. La alianza que concertó con los directivos de la Improvement fue una demostración de ello, ya que aceptó que éstos fundaran dos compañías subsidiarias, "The San Domingo Finance Company" y "San Domingo Railways Company", cuyos únicos objetivos fueron entregarle dinero al gobierno a cambio de grandes comisiones para los directivos de Improvement y para el propio Heureaux.

[editar]Las papeletas de Lilís

Como la política de endeudamiento externo hacia posible el mantenimento de su maquinaria política y su enriquecimiento personal, Heureaux seguía endeudándose mediante préstamos secretos con la San Domingo Improvement Co., con productores azucareros y comerciantes locales.
En 1897, con el país al borde de la bancarrota, Lilís decide imprimir el equivalente de cinco millones de dólares en papel moneda carente de respaldo, las que fueron conocidas como las "papeletas de Lilís". Esta impresión de dinero sin respaldo provocó la quiebra de muchoscomerciantes locales.5 Esto contribuyó a fomentar el descontento de los comerciantes y plantadores de tabaco del Cibao, lo que desembocó en el ajusticiamiento de Lilís en Moca en julio de 1899. Al momento de su muerte, las deuda nacional era de $35 millones, suma quince veces mayor al presupuesto nacional.
Al expirar su mandato , la economía terminaría bajo el control de los Estados Unidos. Al asumir el nuevo gobierno, en medio de una calamitosa situación económica , este se declara en bancarrota lo que provocara posteriormente la intervención militar de Estados Unidos en 1916.

[editar]Vida personal

Lilís se caracterizaba por ser mujeriego, sus atributos de hombre alto y moreno le daba ciertas facilidades con algunas feminas.Lo que lo llevó a tener varias concubinas, entre ellas; Evangelista López (La Cigua), quien se convirtió en amante y confidente del dictador.
En 1870, ya Lilís había embarazado a la sureña Juana (Juanica) Ogando, una "regia mulata", hija de Juan Ogando y Catalina Encarnación, y con la que procrearía a Rosa y Ulises Heureaux Ogando.
El 10 de noviembre de 1880, Lilís casó con Catalina Flank, puertoplateña nacida en 1856 e hija natural de Rosalía Jean Louis con la cual había comenzado una relación en 1873. Lilís y Catalina procrearon cuatro hijos, a los cuales legitimaron, a saber: Rosa (Rosita) de 7 años (nacida en 1873); Ulises de 6 años (nacido en 1874); Asunción de 2 años (nacida en 1878) y Fenelón de 1 año (nacido en 1879).
Lilís tuvo 12 hijos en total con varias mujeres.

[editar]Trama para ejecutar a Lilís

La agudización de la crisis económica incentivó a los integrantes de la Junta de Jóvenes a programar la eliminación física del tirano. La entidad fue creada por Horacio Vásquez, quién participó en la fracasada "Revolución de los Bimbines" y fue posteriormente indultado por Heureaux.
Los jóvenes integrantes de la Junta estuvieron esperando el momento adecuado para levantarse en armas, y en la primavera de 1899recibieron a Jacobo De Lara, quien retornó de París con instrucciones de Juan Isidro Jimenes de ajusticiar a Lilís. Sin embargo, estas instrucciones no fueron aceptadas por la unanimidad del seno de la Junta, ya que mientras Ramón Cáceres se manifestó de acuerdo con la misma, Vásquez sugirió el derrocamiento de la dictadura a través de una revolución.
Vásquez posteriormente fue convencido y apoyó los planes de Jiménez iniciándose los preparativos de eliminación del tirano, quien se presentó el 25 de julio en la tarde a la población de Moca, hospedándose en la casa de Carlos María Rojas, donde pernoctó.

[editar]Ajusticiamiento

El dictador, al día siguiente, después del mediodía, luego de conversar con los comerciantes y obtener de éstos seguridades de que lo respaldarían en sus nuevos planes financieros se dispuso a abandonar la población los jóvenes revolucionarios momentos antes de la partida del tirano se presentaron al lugar con el propósito de materializar su plan. Sin embargo, se produjo un momento de indecisión en el grupo por lo que Ramón Cáceres se dirigió hacia el tirano con el objetivo de cumplir lo acordado, encontrando el respaldo de Jacobito de Lara, de 16 años de edad, quien se les unió y ambos dispararon en contra de Lilís la tarde del 26 de julio de 1899.
El primer disparo lo recibió Heureaux del jovencito Lara y luego otro de Cáceres, quien de esta manera cumplió la promesa de vengar la muerte de su padre, Manuel Altagracia Cáceres.

Máximo Gómez Báez



Máximo Gómez Báez





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Máximo Gómez Báez (Baní, República Dominicana, 18 de noviembre de 1836 – La Habana,Cuba, 17 de junio de 1905) fue un general de la Guerra de los Diez Años y el General en Jefe de las tropas revolucionarias cubanas en la Guerra del 95.

Primeros años

Máximo Gómez Báez nació en Baní, provincia de Peravia en la República Dominicana. Su infancia y adolescencia las pasó en su tierra natal en República Dominicana. A los 16 años Gómez se unió al ejército dominicano en la lucha contra las invasiones haitianas de Faustine Soulouque logrando obtener el grado de alférez. Luchó con las tropas anexionistas en laGuerra de Restauración Dominicana

[editar]La Guerra de los Diez Años (1868-1878)

Originalmente, Gómez había ido a Cuba como oficial de caballería del Ejército español. Pero en Cuba, el espectáculo desolador de la esclavitud de los negros y los desmanes de los funcionarios españoles contra los criollos provocaron cambios profundos en su conciencia. Cuando se produjo el alzamiento del 10 de octubre de 1868 (Grito de Yara), ya Gómez estaba vinculado a una de las tantas logias masónicas de la Isla, y es probable que fuera en alguna de las vinculadas por la agrupación "Gran Oriente de Cuba".
Desde que conoció el alzamiento de los independentistas capitaneados por Carlos Manuel de Céspedes, que se anticipó a la fecha acordada, decidió, junto a sus amigos de logia y, “(…)por el amor a los negros (…)”, según consta en su diario, alzarse en armas en Jiguaní, unos días después del alzamiento de la Demajuagua.
Se unió a sus fuerzas con el grado de Sargento. También se unieron desde el inicio otros dos oficiales dominicanos: Modesto Díaz y Luis Marcano. Entrenó a las tropas mambises en el uso del machete como arma de combate, protagonizando la primera carga al machete de laGuerra de los Diez Años el 4 de noviembre de 1868 (la primera en la historia de Cuba la había dado el criollo de Guanabacoa José Antonio Gómez y Bullones, más conocido como Pepe Antonio, en la lucha sin cuartel que dieron las milicias populares de Guanabacoa a los ocupantes ingleses de La Habana en 1762. El uso del machete como arma de guerra, su particular esgrima y más tarde la carga de caballería con el machete, fueron los primeros legados tácticos de Gómez (serían muchos más con el andar del tiempo) a la lucha de los patriotas cubanos. La escasez de armas de fuego modernas y de municiones hizo muy popular esta táctica. Famosa es la anécdota de los primeros meses de guerra, en que un soldado mambí preguntó si eran tres las balas asignadas a cada hombre. En respuesta, Gómez retiró una bala de cada canana o bolsa, dejando sólo dos y explicando que era "... un tiro para ablandar al enemigo y dar la carga al machete, así que todavía tienen uno de sobra..."
Durante los primeros meses de la Guerra Grande, Gómez se desempeñó en el departamento de Oriente, en el que llegó con rapidez al grado de Mayor General del Ejército Libertador. Al morir el Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz en los potreros de Jimaguayú, Gómez fue llamado por el secretario de Guerra de la República de Cuba en Armas para ponerse al mando de las tropas de Camagüey. Allí tomó en sus manos la extraordinaria y temible caballería mambisa que legara Agramonte y reforzó la disciplina de la infantería. A partir de esa época tuvo bajo su mando al primero capitán, y que luego llegaría a Brigadier General, Henry Reeve, joven oficial norteamericano, conocido entre los patriotas cubanos como "El Inglesito".
Como militar de experiencia, pronto supo ganarse el reconocimiento de todos los que integraban el ejército mambí, y su reputación de gran jefe militar y excelente estratega llegó a oídos de los generales españoles.
Luego de sus resonantes éxitos en los campos del Camagüey, del que los mambises eran prácticamente dueños, con excepción de las ciudades de Puerto Príncipe (hoy ciudad de Camagüey), Florida y Nuevitas, Gómez fue enviado a organizar las anárquicas tropas de Las Villas, más al Oeste, con vistas a llevar a cabo la invasión del Occidente, donde estaba no solamente la capital del país, sino la base económica del régimen colonial en Cuba: los ingenios azucareros más productivos, el tabaco y los frutales. Su gestión en Las Villas fue infructuosa, por el intenso regionalismo dominante y por la coincidencia de este movimiento con las sediciones de Lagunas de Varonaprimero y de Santa Rita unos meses más tarde. La negativa de Vicente García González de marchar desde Las Tunas al occidente a reforzar las tropas de Las Villas intensificó la indisciplina de las tropas allí dispersas, lo que entristeció el ánimo de Gómez, quien retornó al Camagüey solamente cuando el inestable gobierno en armas se lo ordenó.
Su acción militar más destacada fue la llamada invasión a Occidente, que causó daños considerables al ejército español, desestabilizando, además, la economía colonial al aplicar la táctica de la "tea incendiaria", técnica consistente en incendiar los cañaverales de los hacendados que apoyaban al régimen colonial para así limitar los ingresos económicos del régimen.
En esa su primera campaña a occidente caxó su lugarteniente de caballería, Henry Reeve, en Yaguaramas, actual Cienfuegos, quien se pegó un tiro con su última bala antes de caer prisionero de los españoles que lo habían cercado.
A partir del fugaz gobierno del presidente de la República de Cuba en Armas, Juan Bautista Spotorno, Gómez aplicó con toda severidad el decreto que llevaba su apellido (decreto Spottorno), de aplicar la pena de muerte a todo militar cubano que presentase proposiciones de paz que no estuvieran basadas en la independencia de Cuba.
Cuando a finales de 1877 comenzó la astuta campaña pacificadora del General español Arsenio Martínez Campos, Gómez aceptó no la paz, pero sí una tregua que permitiera a los mambises una reorganización no sólo de las tropas algo desanimadas, sino de la estructura del gobierno y la pirámide de mandos, en particular de las relaciones entre el gobierno "civil" y los mandos militares. Al ser derogado por la Cámara de Representantes el decreto Spottorno, un grupo no despreciable de oficiales intermedios del Ejército Libertador comenzó a presentarse a las autoridades españolas, acogiéndose al Bando emitido por Martínez Campos de "amnistía y reconciliación". Muchos de ellos, algunos incluso sobornados por los españoles, quisieron depositar en Gómez la iniciativa de tales actos, tergiversando de esa forma su verdadera actitud.
No obstante, luego de la captura por los españoles del entonces Presidente Cubano Tomás Estrada Palma y la floja gestión del gobierno ante las indisciplinas de Vicente García y otros oficiales cubanos sediciosos o "pacificadores", Gómez aceptó finalmente parlamentar con el general y Capitán General de Cuba, Martínez Campos. Corría el inicio de 1878, y en los Mangos de Baraguá se producía la famosa protesta de Antonio Maceo, quien seguía la lucha prácticamente solo, rodeado de españoles, que eran unas doscientas veces más numerosos y mejor armados que los pocos mambises organizados. Gracias a la gestión de Gómez primero ante la Cámara cubana y luego ante Martínez Campos, se envió a Maceo al exterior bajo salvoconducto de inmunidad diplomática, más para contrarrestar su intransigencia y salvarle la vida que para recaudar hombres, armas o municiones, como rezaba la orden del gobierno cubano en armas.

[editar]La "Tregua Fecunda" (1878-1895)

No obstante sus gestiones relacionadas con el Pacto del Zanjón y los generosos ofrecimientos monetarios de Martínez Campos, quien le trató con respeto y caballerosidad (incluso intentó dar a sus ofrecimientos un carácter legal para acallar el orgullo de Gómez), el Generalísimo se retiró de Cuba a Jamaica en la más absoluta miseria, adonde se fueron con él su esposa Bernarda Toro (Manana) y sus hijos. En esa época perdió a uno de sus pequeños. Fue ayudado financieramente por algunos amigos y comenzó a trabajar la tierra (una pequeña vega de tabaco) con sus propias manos. Posteriormente, Gómez se trasladó a Costa Rica, donde restableció el contacto con Maceo y luego entraría en contacto con José Martí, cuya labor organizadora para la "Guerra Necesaria" terminó por conquistarlo. Gómez aceptó sin reservas la dirigencia política natural de Martí, cuya extraordinaria visión política y excepcional personalidad de líder posibilitaron el financiamiento y organización de las principales expediciones. Además, prácticamente todos los oficiales de la Guerra Grande, incluidos Martí y Maceo, aceptaban y deseaban a Gómez en la máxima dirección militar de la Revolución.
Pasando por Montecristi, República Dominicana, Gómez firmó junto con Martí el histórico Manifiesto de Montecristi, en el que los líderes dejaban expresa su ideología de independencia y de que la guerra no era contra los españoles, sino contra las autoridades coloniales de España en Cuba, para ingresar a Cuba en el concierto de las naciones libres e independientes. También se dejaba explícito el carácter popular y democrático de la lucha y de la República a ser fundada, una "República con todos y para el bien de todos", rechazando cualquier desviación o interpretación de la causa como guerra racial, pillaje o aventurerismo.

[editar]La "Guerra Necesaria" (1895-1898)

Finalmente, en abril de 1895 (el 24 de febrero se había producido el alzamiento) llegaron Gómez y Martí a Cuba, desembarcando en Playitas de Cajobabo, costa sur de Guantánamo. En otra expedición arribaron a Cuba los hermanos Maceo por Duaba, cerca de Baracoa. Pocas semanas después, tras ser constituida la jerarquía militar del Ejército Libertador, con Gómez como General en Jefe y Antonio Maceo como Lugarteniente General, caía Martí en Dos Ríos, con gran pesar de Gómez, quien lo seguía como a un maestro pero cuidaba como a un hijo. A finales de ese mismo año comenzaría la Invasión a Occidente, una ingente gesta militar libertadora librada por Gómez y Maceo desde Mangos de Baraguá hasta Mantua, donde llegó Maceo hacia octubre de 1896. La Invasión a Occidente fue llevada por una larga columna, cuyos mandos, de extrema flexibilidad y excelente coordinación, la fragmentaban para la guerra de guerrillas o para el combate campal, según las necesidades del momento. La columna marchaba mandada por Maceo como su Lugarteniente y por Quintín Bandera como General de División de la infantería mambisa.
Mientras Maceo avanzaba con Bandera más al oeste que Gómez, éste llevó a cabo en el Camagüey un movimiento constante alrededor de la capital provincial, llamada la "Campaña Circular", que sumó numerosos adeptos de la juventud camagüeyana, admiradores del gran guerrero. Igualmente llevó a cabo una campaña en Las Villas, que esta vez sí fue coronada por el éxito. Anteriormente había sido herido en el cuello durante el primer cruce de la Trocha Militar de Júcaro a Morón (actual provincia de Ciego de Ávila), un sistema de cercas, puestos militares y fortines que los españoles habían declarado inexpugnable. Después de eso casi siempre usaba un pañuelo en el cuello, con el que lo pintaría el periodista norteamericano Grover Flint en varios de sus históricos bocetos.
En lo que es la frontera actual de Las Villas con Matanzas, Gómez llevó a cabo el célebre "Lazo de la Invasión", en el que retrocedió unos kilómetros ante fuertes columnas españolas, ante cuya vista destruyó las líneas férreas hacia el Oriente, para luego hacer un avance envolvente hacia Occidente, volviendo a cortar todas las comunicaciones, esta vez por el Oeste. Dejaba así a un gran contingente de tropas que fueron hábilmente hostigadas y diezmadas por guerrillas que, si bien eran muy inferiores en número, estaban en pleno conocimiento del terreno y exterminaron a gran parte de los infelices "quintos" que eran traídos por decenas de miles a pelear en Cuba.
En La Habana, además de recibir su segunda y última herida de bala, incidente relativamente trivial para él, llevó a cabo una estrategia de movimientos extremadamente simple pero eficaz para eludir el combate abierto. Se movía en cuadriláteros de dos o tres kilómetros de lado, dejando atónitos a los expertos generales españoles, veteranos de guerras en Europa y África. Refugiándose por pocas horas en los cayos de monte habaneros, atacaba luego a las fuertes columnas hispánicas por la retaguardia, en cargas breves pero feroces. Con esos movimientos volvió a retirarse al Este, para reunirse con los patriotas en la histórica Asamblea de la Yaya, que se produciría a comienzos de 1897.
El Viejo, o Chino Viejo, como era conocido Gómez por sus íntimos, se llenó de pesar al conocer de la caída en combate de Antonio Maceo y junto a él de su bravo y querido hijo, Francisco "Panchito" Gómez Toro. Su pena la dejó plasmada en carta a María Cabrales, esposa de Antonio Maceo. Antes ya había caído José Maceo, el "León de Oriente". Inmediatamente designó como Lugarteniente al experto Mayor General Calixto García Íñiguez, quien sería el encargado de llevar las acciones de guerra en todo el departamento oriental. Gómez se mantuvo durante todo 1897 operando entre Las Villas y Las Tunas, mientras en Occidente actuaban los generales Lacret y Mayía Rodríguez. El verano de 1897 fue fatídico para las armas españolas no sólo por el exterminio a manos de las guerrillas mambisas que las hostigaban hasta de madrugada, sino por el paludismo, la disentería y otras enfermedades tropicales. Al ser preguntado por sus mejores generales, Gómez respondió: "¿Mis mejores generales? Junio, Julio y Agosto."
El Generalísimo se hizo célebre por la disciplina implacable que imprimió a sus tropas. Tanto sus soldados, como los prefectos mambises corruptos, conocieron penas de muerte por fusilamiento y/o la degradación. Para las indisciplinas menores, no relacionadas con cobardía, el cepo mambí o el paso a la impedimenta eran los castigos usuales. La cobardía, si no tenía consecuencias graves, era castigada con la obligación de avanzar en solitario hacia filas enemigas y procurarse una o más armas, un uniforme y parque. Los robos o agresiones a campesinos eran castigados con el fusilamiento. Gómez entró en fuertes contradicciones con el Gobierno de Cuba en Armas presidido porSalvador Cisneros Betancourt por la concesión de grados militares a jóvenes de buena posición social que recién se unían a las filas mambisas. Fueron muchos los diplomas de nombramientos que rompió con sus manos, para después nombrarlos como soldados rasos y ubicarlos en sus filas. Con Gómez los grados tenían que ser ganados en combate.
Ante los esfuerzos de muchos emigrados por lograr el reconocimiento de la beligerancia cubana por los Estados Unidos, Gómez expresó: "El reconocimiento de los americanos es como la lluvia: si viene está bien, y si no, también."
Al producirse la intervención norteamericana en la guerra, Gómez se hallaba hacia el centro del país, en su tarea de diezmar las decadentes tropas españolas y a punto de avanzar por segunda vez a La Habana para invadirla definitivamente. Reaccionó airado ante la prohibición de entrar en Santiago de Cuba a las tropas cubanas, emitida por el general estadounidense Shafter, pero no tomó acción alguna, no sintiéndose con derechos de cubano, a pesar de su papel preponderante en la campaña.
Ya en 1898 se trasladó a La Habana para la Quinta de los Molinos, donde fue recibido por una multidudinaria manifestación de simpatía. Cuenta la leyenda que fueron tantas las manos que estrechó, que sus propias manos se enfermaron y hubo de curárselas durante varios días. Al establecerse la Asamblea del Cerro como Gobierno Provisional, Gómez entró a formar parte de ella, pero se negó a dirigirla, alegando su carácter puramente militar y su condición de extranjero. Entró en contradicciones con varios de sus diputados, varios de los cuales militaban entre las filas de los reformistas y los autonomistas, y cuya mayoría era de extracción burguesa.

[editar]Inicios de la República y fin de su vida

Por su condición de extranjero se negó a constituirse como candidato a la presidencia ante las inminentes elecciones de 1902, en las que se postulaba Tomás Estrada Palma como candidato de los ocupantes estadounidenses, pero apoyó la candidatura de Bartolomé Masó, patriota probado en campaña. Pero Masó, por su parte, se retiró de las elecciones ante las burdas y evidentes manipulaciones de Leonard Wood y sus testaferros para imponer fraudulentamente a Estrada Palma. A partir de ese momento Gómez, reverenciado por los habaneros, se retiró a una villa en las afueras de la capital, haciendo su paseo matinal por un largo terraplén que es hoy la céntrica Calzada del Diez de Octubre.
La contradicción principal estaba dada por si aceptar el donativo ofrecido por el Gobierno estadounidense de tres millones, o si pedir un empréstito mayor que asegurara un descanso decoroso a los soldados del Ejército Libertador. Gómez era partidario de tomar el donativo del Gobierno estadounidense, por temor al nacimiento de una República endeudada. Mientras que la Asamblea del Cerro era partidaria de un empréstito mayor, pues aunque la República naciera endeudada, ella sería reconocida como el organismo legal representante de los intereses del pueblo cubano, destinado a devolver el empréstito a los bancos estadounidenses.
A finales de 1898, Tomás Estrada Palma disuelve el Partido Revolucionario Cubano, y la Asamblea, preocupada por los acontecimientos, designó una comisión para que se trasladase a los Estados Unidos y, en trato con los dirigentes de este país, tratase de precisar el futuro de Cuba, siempre en el entendido de la instauración de una nación soberana. La comisión, muy festejada, no fue considerada, sin embargo, “oficial”. El gobierno estadounidense no la reconoció como representante del pueblo cubano. Todo lo que se pudo conseguir de Washington, fue una donación de tres millones de pesos para aliviar la pobreza de los soldados de la Revolución.
El 12 de marzo de 1899, la Asamblea del Cerro acordó la destitución de Máximo Gómez como General en Jefe del Ejército Libertador, y la eliminación definitiva de ese cargo. Las discrepancias habían llegado a su clímax y se resquebrajó la imprescindible unidad.
El Generalísimo, mediante un manifiesto a la nación, expresó:
...Extranjero como soy, no he venido a servir a este pueblo, ayudándole a defender su causa de justicia, como un soldado mercenario; y por eso desde que el poder opresor abandonó esta tierra y dejó libre al cubano, volví la espada a la vaina, creyendo desde entonces terminada la misión que voluntariamente me impuse. Nada se me debe y me retiro contento y satisfecho de haber hecho cuanto he podido en beneficio de mis hermanos. Prometo a los cubanos que, donde quiera que plante mi tienda, siempre podrían contar con un amigo.
Al conocerse la noticia, las masas populares realizaron manifestaciones de condena a la Asamblea del Cerro y de solidaridad con Gómez. Bajo las consignas “Abajo los Asambleistas” y “Viva Máximo Gómez”, durante tres días el pueblo desfiló ante la habanera Quinta de los Molinos en espontánea acción de agravio. En toda la isla se quemaron monigotes que representaban a los asambleistas, el 15 de marzo aparecieron fuertes críticas y burlas hacia los asambleistas en la prensa, a quienes el pueblo acusaba de ir hacia el abismo de la anexión. Días después de la destitución de Gómez, la Asamblea se disuelve bajo presiones populares, quedando el pueblo de Cuba sin representante ante las injerencias estadounidenses.
El 2 de abril en carta abierta a Bernarda Toro, Gómez expresa en relación con la situación del país:
Los que esperan, están desesperados. Como yo no espero nada, estoy muy tranquilo con mi inesperada situación, descargado de toda responsabilidad y gozando del cariño de este pueblo que ahora más que nunca, me lo ha demostrado, comprometiendo, por modo tan elevado y sentido, mi gratitud eterna.
...La actitud del Gobierno Americano con el heroico Pueblo Cubano, en estos momentos históricos, no revela a mi juicio más que un gran negocio... Nada más racional y justo, que el dueño de una casa, sea el mismo que la va a vivir con su familia, el que la amueble y adorne a su satisfacción y gusto; y no que se vea obligado a seguir, contra su voluntad y gusto, las imposiciones del vecino. La situación pues, que se le ha creado a este pueblo; de miseria material y de apenamiento, por estar cohibido en todos sus actos de soberanía, es cada día mas aflictiva, y el día que termine tan extraña situación, es posible que no dejen los americanos aquí ni un adarme de simpatía.
El Generalísimo Máximo Gómez Báez falleció el 17 de junio de 1905, sin fortuna personal, en su villa habanera, a la edad de 68 años.

[editar]Legado histórico de Máximo Gómez

Gómez fue un bello ejemplo del internacionalismo, pues dedicó la mayor parte de su vida a su "querida y sufrida Cuba", a la par que un militar admirable por su valor e intransigencia. Siendo cortés con el enemigo valiente, era implacable con los cobardes o los indisciplinados de sus propias tropas. Su brillante estrategia militar, su ejemplo personal y su estilo de mando, célebre por su severidad, le posibilitaron llevar a cabo campañas (la Invasión y posteriores campañas) sin precedentes históricos por la disparidad de sus fuerzas tanto en hombres (de 35'000 a 40'000 mambises contra más de un cuarto de millón de españoles) como en técnica militar: los mambises no contaban con artillería, salvo a finales de la guerra, cuando Calixto García asedió a la ciudad de Holguín con algunos cañones, por cierto tomados al enemigo, sin contar con las dificultades enormes para hacer llegar expediciones con hombres y armas para la lucha. Por último, su conducta desinteresada de retiro de los asuntos políticos, luego del triunfo cubano, también fue admirable en cierto modo, pues nunca pretendió protagonismo alguno en la vida política civil de Cuba, a la que en realidad tenía derecho por sus extraordinarios méritos. Aunque fueron muchos los grandes patriotas cubanos, cuando se cita la trilogía de hombres fundamentales de la Guerra de Independencia, Máximo Gómez está junto a José Martí y Antonio Maceo.

lunes, 12 de abril de 2010

por que la brujula de el no sirve
                                                                                                               

Biografia de Juan Boch


Juan Bosch
(La Vega, 1909 - Santo Domingo, 2001) Político y escritor dominicano. Cuando Trujillo alcanzó la presidencia del país en 1930, Bosch fue acusado de conspiración contra el nuevo régimen y pasó algún tiempo encarcelado. Recuperada la libertad, ingresó como empleado en la Oficina Nacional de Estadística, pero en 1937 renunció a su puesto y abandonó la República Dominicana para instalarse en Puerto Rico.

Juan Bosch
Allí se unió a la lucha antitrujillista y junto a otros exiliados fundó el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) en 1939. Viajó a Cuba y en la isla desarrolló una actividad política de gran relevancia que le llevó a ocupar el cargo de secretario particular del presidente Prío Socarrás. Cuando en 1959 la revolución castrista llegó a La Habana, Bosch abandonó Cuba y se instaló en Costa Rica.
Confirmado el asesinato del dictador Trujillo en una emboscada, Bosch regresó a su país en octubre de 1961 y dedicó sus esfuerzos a impulsar el desarrollo del Partido Revolucionario Dominicano, con el que acudió a la cita electoral de 1962 y consiguió proclamarse presidente de la República. Tomó posesión de la más alta magistratura del país el 27 de febrero de 1963 y, con el apoyo del Partido Comunista, abrazó un ambicioso programa de reformas. La Iglesia y la embajada de Estados Unidos encabezaron entonces una dura campaña de oposición a su programa que, siete meses después, provocó la caída de Bosch y la asunción del poder por parte de un triunvirato militar.
Deportado a Puerto Rico, mantuvo contacto permanente con las fuerzas políticas de su partido y buscó apoyo militar en los sectores jóvenes del ejército para orquestar un movimiento armado contra el gobierno golpista dirigido por Reid Cabral. El levantamiento en los cuarteles se transformó el 24 de abril de 1965 en una revuelta popular que provocó la inmediata intervención militar de los Estados Unidos. La contienda, en la que perdieron la vida más de cinco mil dominicanos, terminó con un acuerdo negociado que instauró en el Palacio Nacional al gobierno provisional de García Godoy en septiembre de aquel mismo año.
En 1966, Bosch volvió a presentarse a las elecciones presidenciales, pero cayó derrotado ante Joaquín Balaguer. Al iniciarse la década de 1970, retomó la iniciativa política con la fundación del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), formación de inspiración marxista con la que acudió a las citas electorales de 1978, en las que apenas consiguió respaldo popular, y de 1982, año en el que obtuvo seis diputados en el parlamento dominicano y el control municipal en más de veinte ayuntamientos del país. Los comicios de 1986 significaron un nuevo espaldarazo para Bosch y su partido contabilizó 16 escaños, aunque la victoria cayó nuevamente del lado de su viejo enemigo político y líder del Partido Reformista, Joaquín Balaguer.

biografia de salome ureña










Nació en Santo Domingo. Fue poeta y pedagoga. Todavía se le considera como la figura central de la poesía lírica dominicana de mediados del siglo XIX y también innovadora de la educación femenina en su país.
Fue hija del también escritor y preceptor Nicolás Ureña de Mendoza. Sus primeras lecciones las tomó de su madre Gregoria Díaz. Más tarde su padre la llevó de la mano en la lectura de los clásicos, tanto españoles como franceses. Debido a ello, la joven Salomé alcanzó una educación y formación intelectual y literaria que ayudaría a codearse con el mundo literario de su país a los quince años. Se casó con el escritor, médico y abogado Francisco Henríquez y Carvajal.
A los 20 años casó con Don Francisco Henríquez y Carvajal. Les nacieron cuatro hijos: Francisco, Pedro, Max y Camila Henríquez Ureña. Su tercer hijo, Max, llegaría a ser una de las lumbreras humanísticas más destacadas de la América Hispana en el siglo XX.
Alentada por su esposo, en 1881 instituyó en la Isla el primer centro femenino de enseñanza superior, nombrado Instituto de Señoritas. A los cinco años de su iniciación, se diplomaron las primeras seis maestras normales.
Publicó sus primeros poemas a la edad de 17 años. Su estilo nítido y espontáneo se manifiesta muchas veces lleno de ternura, como ocurre en El Ave y el Nido, en otras se vuelve trágico, como En horas de angustia y otras veces su verso se torna viril y patriótico como en A la Patria y en Ruinas. La poetisa cantó a su patria, a su panorama hermoso, a sus hijos, a su esposo, a las flores, a la isla misma, como ocurre en La llegada del invierno.
Murió relativamente joven a la edad de 47 años, debido a la tuberculosis.